jueves, 1 de junio de 2017

Una Heineken para mi amigo Heidegger

Conociste al Dios que no existe
Y te permitiste acariciar y besar
a tu muerto
En ese momento contra tu yo
una partida de ajedrez comenzaste
pero en la vacía cotidianidad
por abandono la perdiste
a nadie le importan los porqués
que el señor excusas
asuma su estupidez

continuará la sucesión de momentos
y en vano proseguirás la rutina
por mas que de atuendo cambies
la misma caca seguirás cagando
ni hablar de tu alma
estas seguro de que sigue allí?

pronto llegará ella
olvidate de caerle bien
no pierdás tiempo
eligiendo traje o vestido
solo importa
que al numero de serie
te lo borres
y si esta tatuado
arrancate la piel
al menos las cicatrices
tienen una historia para contar
un puntapié irresistible
para con la Señora Tánatos
compartir tu primer café.

Fin?

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