miércoles, 19 de septiembre de 2012

Fallece la culpa, renace la libertad


De luto fúnebre dejó
fluir su lastimoso ser
el abismo lo abrazo
como madre despidiendose

concientemente elijió
ser un tramposo traidor
y tiró de la soga
que en su cuello amarró

sin rencor lo abandonó

Era lo mejor
fue para ser
libre por fin

Ya no tiene temor
Ha matado a dios.





(Sobre cómo se deja de creer en Dios)

2 comentarios: